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Cultivar un buen estado de ánimo influye en la salud

 

A lo largo de los años se ha confirmado, incluso a través de casos reales y de éxito, que mantener un estado de ánimo positivo puede mejorar la salud. Los expertos aseguran que estos estados de ánimo positivos potencian la salud y el bienestar y favorecen sentimientos de satisfacción con la propia vida. Cultivar la felicidad, la risa, el buen humor, la alegría y la tranquilidad, entre otras, nos puede hacer más sanos e incluso, puede ayudar a curar enfermedades.

Además, ser optimista, tener esperanza y sentirse más feliz nos ayuda a manejar adecuadamente el estrés y las situaciones adversas. De hecho, aquellos que experimentan altos niveles de emociones positivas tienden a experimentar menos dolor y discapacidad relacionados con enfermedades crónicas.

Por el contrario, la OMS indica que los trastornos afectivos (los trastornos depresivos y trastornos bipolares) afectan negativamente a la salud en todos sus ámbitos: mental, físico y social. Es decir, las personas que padecen trastornos depresivos a menudo no tienen interés por realizar actividades cotidianas, se encuentran tristes, tienen baja autoestima, les cuesta mucho concentrarse y tomar decisiones, están irritables, se sienten cansadas, tienen problemas para dormir y suelen experimentar mucho estrés.

Eso si, es importante diferenciar el estado de ánimo de las emociones. Es perfectamente normal sentirse triste o enojado por situaciones puntuales a lo largo del día, lo importante es revertir esa emoción para que no se convierta en una constante que influya en nuestro ánimo.